Verrugas en mujeres

Las verrugas genitales son una condición cada vez más común que ocurre tanto en hombres como en mujeres. En la mayoría de los casos afectan a las personas sexualmente activas, por lo que también se consideran una enfermedad venérea.

Las verrugas genitales (Condylomata accuminata), también llamadas verrugas venéreas, tienen forma de granos y verrugas en la piel alrededor de los genitales y el ano. Se incluyen en las enfermedades causadas por el virus del papiloma humano (VPH), en particular por el VPH-6 y VPH-11.

Infección por el VPH

La infección ocurre durante las relaciones sexuales. El virus entra en el organismo a través del epitelio dañado del cuello uterino, de la vagina o del perineo. Se forman más fácilmente las verrugas en las condiciones de enferemedades del sistema urogenital no tratadas, enfermedades graves, mala inmunidad, y el embarazo, durante el cual hay grandes cambios hormonales. Se produce un mayor riesgo de infección en las personas que cambian con frecuencia parejas sexuales.

Todavía no se ha probado y no se conoce otra ruta de infección, aunque hay sospechas de que la infección es posible a través de la epidermis dañada en contacto con la superficie sobre la que existe el virus.

 

Verrugas genitales: síntomas

El período de incubación, es decir el tiempo desde el momento de su penetración en el organismo hasta que los primeros síntomas aparezcan, varía de unas semanas a varios años. El virus puede activarse a causa de muchos factores, por ejemplo inmunidad disminuida. Para muchas personas la infección es completamente asintomática, lo que no significa que no es posible una infección durante el coito.

En un pequeño porcentaje de personas, en las que el sistema inmunológico funciona peor, aparecen síntomas: verrugas en la zona genital y el ano. En las mujeres, aparecen sobre todo en el vestíbulo de la vagina o en los labios genitales, y pueden pasar al área del ano, nalgas, muslos, clítoris o uretra. Además, pueden ocurrir en la vagina y el cuello uterino.

Inicialmente por lo general no se notan, típicamente se descubren sólo durante un examen ginecológico. Con el tiempo, las verrugas crecen y tienen forma semejante a coliflor, de color blanco. Por lo general, no son dolorosas, pero pueden estar acompañadas por síntomas tales como ardor, sangrados, manchados, flujo vaginal, olor desagradable. En casos extremos pueden formarse cambios grandes que bloquean la entrada de la vagina e imposibilitan examen médico.

Tratamiento de verrugas genitales en mujeres

Gracias a la medicina moderna es posible eliminar eficazmente los cambios. El tratamiento por lo general comienza con la administración de fármacos ( Aldara, Condyline, Warticon ) que contienen podofilina, la cual permite extirpación local de verrugas, así como medicamentos antivirales orales. En el caso de cambios más grandes se los trata con electrocoagulación, terapia láser, crioterapia y escisión quirúrgica. Conviene recordar que parejas sexuales deben ser tratados juntos para prevenir infecciones secundarias. Además, lo mejor es no empezar relaciones sexuales o usar condones.

Las verrugas genitales deben ser tratadas ya en las primeras etapas de los síntomas. Si no se las trata, pueden llevar a enfermedades más complejas, tales como lesiones precancerosas y el carcinoma de células escamosas – papulosis Bowenoide y la enfermedad de Bowen.

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