Cáncer de cuello uterino

Cáncer de cuello uterino: ¡Lo más importante es el tiempo!

El cáncer de cuello uterino es uno de los tipos más peligrosos de cáncer. ¿Por qué? Porque durante mucho tiempo no aparece ningún síntoma. Por lo general, el primero que se produce es sangrado vaginal después de un coite o entre las menstruaciones. Los sangrados relacionados con el cáncer muy a menudo aparecen después de la menopausia. El ginecólogo, para confirmar el diagnóstico, pide que la paciente haga pruebas tales como la citología y la colposcopia.

Un síntoma de cambios cancerosos en el cuello uterino puede ser también un olor desagradable o secreción vaginal de color rosado. Con el desarrollo de la enfermedad, estos síntomas se hacen más pronunciados, y su alcance crece. Las pacientes se quejan de dolor en la parte baja del abdomen y de la espalda, hay hinchazón de las piernas y dolor al orinar.

Causas del cáncer de cuello uterino

Mujeres jóvenes no suelen estar conscientes de que, al empezar su vida sexual, están expuestas a muchas infecciones, incluyendo el virus del papiloma humano (HPV), que es responsable, en un gran número de casos, del desarrollo de cáncer de cuello uterino. Este virus tiene muchas mutaciones, de las cuales hasta quince son responsables del desarrollo de cáncer de cuello uterino.

La investigación demuestra que si el VPH presenta características oncogénicas, el riesgo aumenta:

Dos veces, si la mujer inicia su vida sexual a una edad temprana, o si fuma
De dos acuatro veces,cuando una mujerdioa luz atres o máshijos, ocuando está infectada conenfermedades quese transmitensexualmente
Cuatro veces,cuando una mujerdurante muchosaños toma la píldora anticonceptiva oral

Es necesario saber que en muchos casos el VPH es también responsable de cáncel de la vulva, del ano, del pene o del esófago. Los estudios muestran claramente que los condones regulares no protegen de la infección por el virus, con la excepción de los que tienen los agentes virucidas. Una protección media la ofrecen los DIU y anillos anticonceptivos vaginales. En relación con esta información, es necesario destacar claramente que la mejor prevención es la fidelidad y relaciones monógamas.

Citología y colposcopia

Estas dos pruebas son fundamentales en el diagnóstico de este tipo de cáncer. El médico durante la prueba toma células epiteliales del cuello uterino. La prueba, conocida como citología, clasifica las células obtenidas a una de las categorías: normales, atípicas, pre-cancerosas y cancerosas. Cuando la prueba muestra la presencia de células atípicas, la citología debe repetirse, tras un tratamiento aplicado. Cuando el resultado indica la presencia de lesiones precancerosas, es aconsejable llevar a cabo la colposcopia. Se solicita la prueba también cuando es necesario verificar los resultados, que no parecen claros.

La colposcopia es una prueba realizada con un aparato óptico especializado, cuya tarea es iluminar el interior del cuello uterino. Es importante porque revela las lesiones y además permite determinar precisamente el lugar del que debe obtenerse un segmento.

El tercer tipo de prueba realizada cuando la colposcopia no permite una evaluación precisa de la lesión es la colonización. Es una forma de biopsia realizada bajo anestesia general. Su diseño permite constatar si un cambio ya es un cambio el canceroso. Si el diagnóstico indica un cambio canceroso, es necesario determinar su gravedad:

Etapa I: los cambiosse limitan ala zonadel cuello
Etapa II: los cambios cancerosos van más alládelcuello,y pueden incluirlamayorparte de la vagina
Etapa III: el cáncer invade la pared de la pelvis y toda la vagina
Etapa IV: lesiones avanzadas, que incluyen no sólo los órganos genitales, sino también la vejiga, el ano, u otros.
Por desgracia, a veces incluso las citologías regulares no detectarán el riesgo de cáncer temprano. Es porque el cepillo utilizado para el frotis no se extiende hasta el final del cuello. Sin embargo, es la verdad que en países como Islandia, Finlandia, Suecia y Estados Unidos, donde hace ya más de 20 años se hizo obligatoria la prueba, la mortalidad por este tipo de cáncer se redujo en hasta un 80%.

¡Las pruebas son lo más básico!

Las mujeres después de la histerectomía, a menudo cometen el error de no realizar la citología. Si el cirujano dejó un trozo del cuello, o de otro órgano, las pruebas son obligatorias. No son obligatorias solamente cuando los órganos genitales fueron escindidos a causa de miomas.

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